¿Qué nos dicen los votos en EU sobre la urbanización?

No es una casualidad los resultados de las votaciones en Estados Unidos. La llegada de Trump a la presidencia de uno de los países líder del mundo no se trata de un golpe de suerte vinculado al carisma y “simplicidad” del candidato, sino a la desigualdad de dicha nación.

Paréntesis. Cabe aclarar que de la misma forma existen grupos de las altas cúpulas que, a pesar del radicalismo presentado por el candidato republicano, votaron por él y ello no significa que se trate de grupos sin acceso a la educación, sino que el razonamiento es otro, del cuál no me voy a ocupar, especialmente porque no refiere a un pensamiento mayoritario. Pese a eso pienso que es un tema digno de analizarse desde otra perspectiva.

Volvamos. Pasemos a los datos. Estados Unidos es el cuarto país que posee mayor porcentaje de población por debajo del umbral de la pobreza, sólo después de México, Turquía e Israel, según la OCDE; también tiene el tercer puesto en inequidad de ingresos (por debajo de México y Chile), sin embargo, nos sorprendemos por resultados como el de anoche porque de este lado (de la sección “en desarrollo”) Estados Unidos “aparece” en nuestros imaginarios como una potencia. Sin embargo, lo que nos muestran estos datos es  sobre la acumulación de riqueza y la amplia diferencia entre los pobres y los ricos.

inequidad-en-los-ingresos

 

Lo anterior, vinculado a la información arrojada por los votos efectuados ayer, no sólo evidencia que -en general-  las grandes ciudades (y por tanto, los sectores de las ciudadanía con mayor acceso a servicios -entre ellos educación-) votaron por la candidata demócrata, sino que un gran porcentaje de los estados que contienen a estas ciudades fueron liderados por Trump en la contienda. Esto podría expresarse por otro fenómeno urbano sobre la absorción de recursos y capitales de las grandes ciudades sobre las zonas rurales o menos urbanas. Cuando expresan que las votaciones de EU se decidieron en las zonas rurales, la afirmación es verdadera parcialmente; pese a que el voto hacia Trump provino de zonas no urbanas, las condiciones de vida de todas las personas que habitan estos territorios, incluyendo el rezago y acceso a la educación, se decidieron y ejecutaron en las ciudades.

Imagen sobre el voto en EU por condado. Fuente: NYT.

Imagen sobre el voto en EU por condado. Fuente: NYT.

Este fenómeno que ya ha sido expresado por intelectuales como Saskia Sassen, explica que la acumulación de riqueza produce, a su vez, acumulación de desigualdad para las clases que rodean a esa primera y que conforman grandemente el capital productivo de la riqueza de ésta. Es decir, la producción de una mejor calidad de vida en las grandes ciudades estadounidenses también produce pobreza, inequidad y rezago para otras.

La ignorancia por parte de los menos educados, es igual de crítica que la de aquellos con formación universitaria (quizá mayor impacto genera este segundo grupo). La columna de Paul Krugman en el New York Times, horas antes de que se declarara el triunfo de Trump, expresa muy bien esto: “Estados Unidos, nuestro país desconocido”, el país ignorado.

 

Rosalba González Loyde / @LaManchaGris_ 

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